Qué lubricante elegir: base agua, silicona, anal o con sabor
Un buen lubricante hace el sexo más cómodo, más largo y más placentero, y no solo cuando hay sequedad. Pero no todos sirven para todo: el tipo correcto depende de si usas preservativo, juguetes o si es para sexo anal u oral.
Lubricante de base agua: el que sirve para todo
Es el más versátil. Es compatible con preservativos y con todos los juguetes, incluidos los de silicona, no mancha y se limpia con agua. Su único inconveniente es que se absorbe y a veces hay que reponer. Si solo vas a tener uno, que sea de base agua.
Lubricante de silicona: el que más dura
Dura mucho más que el de agua y no se va con ella, así que es ideal para la ducha y para sesiones largas. Es compatible con preservativos de látex, pero no se debe usar con juguetes de silicona, porque con el tiempo los deteriora.
Lubricante anal
El ano no lubrica por sí solo, así que aquí el lubricante es imprescindible. Los lubricantes anales son más densos para que duren más y protejan. Algunos llevan un ligero efecto relajante; úsalos con moderación para no perder la sensibilidad que te avisa si algo molesta. Combínalos con juguetes anales de base ancha.
Lubricantes con sabor
Pensados para el sexo oral: fresa, cereza, chocolate… Suelen ser de base agua. Lee siempre que no lleven azúcar si los vas a usar también en la vagina.
Efecto calor y efecto frío
Incorporan ingredientes que dan una sensación térmica suave al aplicarlos o al soplar. Son un extra divertido para los preliminares. Prueba primero una pequeña cantidad.
Tabla rápida
- Con preservativo: base agua o silicona. Nunca aceites ni cremas: rompen el látex.
- Con juguetes de silicona: solo base agua.
- Para sexo anal: lubricante anal o de silicona.
- En la ducha: silicona.
- Para sexo oral: con sabor.
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