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Juegos perversos

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Juegos perversos

Juegos perversos nos lo ha enviado un lector apasionado de los relatos pero antes de nada debo avisaros….

  • Sexo muy explicito
  • Violencia
  • El contenido no es apto para sensibles.

Que comience la lectura de juegos perversos

Juegos perversos

La oscuridad cae, la noche llega y la hora de la diversión comienza. Es el momento de que el juego comience tal y como está planeado.  

Cuando le pregunte a Raquel cuál era su mayor fantasía nunca me espere esta respuesta, pero sería estúpido no aprovechar esta oportunidad. Supongo que no era consciente de que invoco cuando abrió la caja de Pandora. Pero ahora ya es demasiado tarde para ella, el mal esta hecho, y va en su búsqueda, pronto su mayor su fantasía se materializara en una terrible realidad.  

Son las 20:00 todas las tiendas comienzan a cerrar. Deambulo por las calles esperando el momento exacto para actuar. Recorriendo la calle vestido de negro con la mochila a mi espalda, mirando a cada transeúnte vigilando que nadie esté cerca de mi destino y repasando mentalmente el interior de la mochila y que no me falte nada.  

El momento por fin llega, al acercarme a la tienda puedo ver a Raquel con su vestido blanco y negro, recogiendo la tienda. Retira unas prendas para llevarlas al almacén dejando unos instantes la tienda sola. Compruebo que no hay nadie que me vea entrar. Y rápidamente entro en el local y cierro en silencio la puerta para que nadie pueda entrar. Me acerco al mostrador y cojo el mando de las persianas de su bolso y me escondo cerca de la puerta del almacén esperando que ella salga. Al poco ella regresa al local sin darse cuenta de mi presencia y continúa recogiendo toda la ropa que los clientes han desordenado.  

Cuando esta de espaldas hacia mi aprovecho el momento para accionar el mando y bajar las persianas. Ella se asusta y se sorprende, mira para ellas intentando saber que ha pasado y cuando quiere ir a buscar el mando para pararlas es demasiado tarde para ella. Me lanzo sobre ella desde su espalda y con un pañuelo la tapo la boca para que nadie la oiga gritar. La sujeto con fuerza mientras ella intenta forcejear para soltarse sin conseguir nada. La persiana termina de bajar quedando encerrados y solos. La llevo hasta la pared y la lanzo apoyo contra ella. Con uno de los cinturones de una de las pechas le ato las manos a la barra de la estantería. Aunque la tienda está completamente cerrada y nadie puede vernos aún hay gente por la calle y si se acercan demasiado pueden llegar a oírla por lo que prefiero evitarlo, para ello cojo un rollo de cinta americana de la mochila y la amordazo.  

Esta aterrorizada tiembla y forcejea entre sollozos intentando soltarse sin éxito. Al cabo de un rato se da cuenta de quién soy. Se queda quieta mira hacia la puerta y ve que estamos encerrando por lo que le resulta bastante fácil saber que está a punto de ocurrir. La fantasía que me confeso, su sueño secreto y prohibido va a cumplirse. Está a punto de ser violada salvaje mente en su tienda.  

Raquel es una verdadera preciosidad. Es una chica de 28 años de un metro setenta, de constitución atlética, pelo ondulado castaño, un poco por debajo de los hombros, una amplia sonrisa. De caderas anchas para resaltar su cintura, un culito bien redondeado con el tamaño perfecto para cogérselo. Y sobre todo unos grandes pechos que su vestido resaltan. Su piel es bastante clara con solo un ligero toque del sol. Lleva puesto un vestido de tirantes blanco y negro bastante corto pero lo justo para no enseñar nada. Una di adema que recoge su pelo apartándolo de su cara. Unas gafas finas que resaltan su carita de niña buena y sus finos labios están pintados con un brillo rojo intenso.  

Su rostro es una mezcla de sorpresa, miedo e intriga. Tiene muy claras mis intenciones y es lo que ella desea, pero le preocupa que me pueda exceder. Mira para sus manos mientras intenta soltarlas. Pero rápidamente vuelve a clavar en mi la mirada al notar mi mano en su pierna subiendo por su muslo hacia su culo. El tacto de su piel me deja bien claro que lleva puesto un tanga.  

La digo que no se preocupe que solo quería saber lo que lleva puesto que no tenga prisa que la noche es muy larga y tenemos aún mucho rato para divertirnos. Empiezo a besarle por el cuello mientras ella tira con fuerza de sus manos intentando soltarse de la barra. Mientras aprovecho para recorrer las curvas de su cuerpo con mis manos y acariciar sus grandes pechos con fuerza.  

Ante la duda de que se pueda soltar prefiero atarla mejor así que suelto una de sus manos y la ato firmemente en una de las estanterías tan alto como es posible, y luego lo mismo con la otra mano. Dejándola totalmente expuesta a mis deseos. Ella, aunque intenta resistirse para no ponérmelo fácil tampoco es que se esfuerce demasiado por escapar. Una vez está bien colocada introduzco ambas manos dentro de su falda y la bajo el tanga dejándolo caer sobre el suelo. Me pego completamente a su cuerpo y sin sacar mis manos de su vestido la acaricio el culo mientras mis labios devoran su cuello. La separo las piernas y me coloco bien entre ellas. Deslizando despacio desde detrás de ella mi mano por su culo entre sus piernas se puede apreciar lo mojada que se encuentra. Se nota que está disfrutando de la situación. Para que se confié y crea que va a ser algo suave decido aprovechar la ocasión y disfrutar de ella. Abro mis pantalones y me pego todo lo posible a ella para que note lo duro que me ha puesto ya. Sin apenas darle tiempo a preparase la saco y la introduzco dentro de ella. Raquel da un respingo de dolor al notar como entra. Esta muy mojada pero la posición le es incomoda, además no la he dilatado antes por lo que le duele al entrar, pero no se resiste sino que intenta colocar mejor la cadera para dejarme un mejor ángulo mientras la tomo. La arranco la cinta de su boca para poder oírla gemir mientras lo hacemos. Ella jadea con fuerza mientras con sus manos agarra las correas que la sujetan las muñecas para no desequilibrarse cada vez que golpea la estantería con su espalda en cada embestida. Es delicioso notar como entra y sale de su cuerpo, y ver como cada vez se pone más y más caliente jadeando rápidamente mientras se estremece y su cuerpo se retuerce de placer.  

A los diez minutos de empezar a hacérselo el placer me devora haciéndome terminar en su interior, ella da un fuerte jadeo al sentirlo dentro suyo y se queda totalmente callada temblando de placer al llegarse ella también. La saco de su interior y la desato las manos dejando que se suelte. Me mira y me dice que soy muy malo que como se me ocurre hacerla algo así que alguien podría haberla oído.  

Mientras se relaja me acerco a ella y la beso en los labios, beso que ella sonriente me devuelve. Me dice que, aunque sea malo con ella le gusta que le encanto la sorpresa. La pregunto que si ya que esta tan contenta que si me da una recompensa. Mientras ella me mira intrigada vuelvo a atar entre si sus manos, pero esta vez a su espalda y la ayudo a ponerse de rodillas. Imaginándose lo que quiero hacer colabora y se coloca de rodillas delante de mí. Me pongo de pies delante de su rostro, y despacio empiezo a meterla en su boca. Aún está recubierta del semen que he dejado en su interior por lo que el sabor le es algo fuerte y le lleva un poco acostumbrarse, pero una vez que lo hace empieza a subir el ritmo y a jugar con su lengua. Al estar atada no puede hacer mucho por lo que se limita a dejarme jugar con su boca. Para evitar que se puedan caer y romper le quito las gafas pudiendo observar bien sus bonitos ojos castaños. Al no poder controlar ella los movimientos le cuesta tragarla entera pero aun así se esfuerza en intentarlo.  

Ver semejante mujer tan indefensa y saber que pronto se convertirá en mi esclava me excita de tal manera que termino sobre su rostro mientras ella intenta cogerla con su boca para evitar sin éxito que le caiga sobre el vestido. Dejando su dulce e inocente carita llena de leche al igual que el vestido sobre sus prominentes pechos. Ella se enfada y me riñe por mancharle dice que luego tiene que volver a casa y no es plan de ir por la calle y que todos la vean con la ropa llena de semen o que la vea su madre al llegar a casa, que se nota mucho que es y lo que estuvo haciendo. 

La pobre inocente aún no sabe que no quedara suficiente de su vestido para poder llegar con él a casa. Pero bueno, estamos en una tienda de ropa seguro que hay algo que pueda ponerse. La noche aun es joven y aún me queda bastante tiempo para divertirme con ella.  

Por

SombrasOscuras

Continuara…..

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