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Juegos perversos II

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Juegos perversos II

Juegos perversos nos lo ha enviado un lector apasionado de los relatos pero antes de nada debo avisaros….

  • Sexo muy explicito
  • Violencia
  • El contenido no es apto para sensibles.

Que comience la lectura de juegos perversos II

Juegos perversos

Le comento que ahora que hemos entrado en calor es el momento de pasar a cosas más entretenidas,que voy a esforzarme en cumplir bien su fantasía y en que no olvide esta noche. Extrañada comenta que ya he hecho su fantasía que no entiende a que me refiero, le pregunto si acaso cree que si un desconocido la viola en un sitio a solas y sin que nadie le controle se conformaría con solo hacerle tan poco o siendo tan suave con ella. Que yo recuerde se lo pregunté muchas veces si era consciente de lo que me decía y de las consecuencias de una fantasía así,que ahora ya no hay vuelta atrás y que espero no hacerla demasiado daño.

Ella mira asustada y antes de que le dé tiempo a decir nada le agarro del pelo y de un tirón la levanto del suelo, mientras ella grita de dolor,la arrastro hasta el mostrador y la recuesto contra él poniendo su culo en pompa, mientras le subo el vestido. Ella llora por el dolor y dice que pare que eso no es lo que quería, que eso no le gusta. Agarro con cada mano los tirantes de su vestido y se los arranco para poder bajárselo y sacar sus pechos. Lleva un sujetador fino de encaje blanco que apenas le cubre medio pecho así que resulta bastante fácil sacar sus grandes pechos del sujetador, ella forcejea para intentar soltarse mientras suplica que pare, pero aún tiene las manos atadas en la espalda. Pero en esa postura no es capaz de librarse de mí y es fácil retenerla contra el mostrador.

Me coloco bien detrás de ella y con mis piernas la obligo a abrir las suyas aprovechando que aún la tengo fuera se la meto en su coñito. Se le ha cerrado por el dolor y por el miedo, pero al haberla follado antes está lubricada por lo que no logra impedir que le entre, llora con fuerza por el dolor y suplica cada vez más fuerte que pare. Para evitar que puedan oírla gritar de dolor con una de mis manos la tapo la boca lo que la impide gritar, pero aun así se pueden oír sus fuertes jadeos.

Me recuesto sobre ella para con mi peso evitar que se pueda incorporar mientras meto mi otra mano entre su cuerpo y el mostrador para poder acariciarle los pechos. Cuanto más se lo hago más me excita y más fuerte quiero hacérselo ella cada vez se asusta más e intenta soltarse con todas sus fuerzas. Después de más de un cuarto de hora tomándola termino de nuevo en su interior.

Cuando la saco de ella me aparto y me quedo mirándola ella está en el mostrador tumbada llorando sin querer mirarme. Mientras ella esta ahí,  indefensa voy a uno de los estantes donde tiene los pañuelos largos cojo unos cuantos, ni siquiera miro cuantos, los que agarre sin más. Cuando vuelvo con ella me dice que me he pasado, que la hice mucho daño. Le recuerdo que está siendo violada y que no puede esperar que me importe lo que ella sufra o que le pase.

Con uno de los pañuelos la amordazo mientras ella vuelve a intentar escapar sin éxito, con otros dos ato sus brazos al mostrador para no tener que seguir sujetándola en esa postura. Una vez más la he vuelto a colocar en la misma postura. Pero esta vez bien amordazada e inmóvil me acerco a la sección de cinturones y tras buscar uno apropiado vuelvo hasta ella y comienzo a azotar su tierno

culito. Le comento que no se mueva que se quede bien quieta mientras se lo ablando para poder follárselo. Cuando ya lo tiene bien rojo me coloco de nuevo detrás de ella. Se nota que intenta escapar y apartarse, pero al estar atada no se puede mover. Le digo que, aunque la esté violando no quiero hacerle ningún daño permanente. Que no se mueva mientras la meto para evitar desgarrarla. Ella no quiere y se ve en sus ojos las lágrimas del dolor por la azotada.

Pero sabe que tengo razón que si se mueve o se resiste le puedo hacer mucho daño así que intenta colaborar así que se coloca lo mejor posible e intenta quedarse todo lo quieta posible mientras la introduzco en su culo. Está extremadamente apretada a pesar de su colaboración cuesta mucho meterla, pero finalmente le entra entera. Ella se queda inmóvil sin parar de llorar dando fuertes gemidos en cada embestida durante la más de media hora que me paso disfrutando de ella.

Le digo que ya que parece que aprende a quedarse quieta y disfrutar lo aprovecharemos. La desato de la mesa y le quito la mordaza, le explico que cada vez que se le ocurra hablar la abofetearé con fuerza no he terminado de explicárselo y ya tengo que ponerlo en práctica cuando intenta pedirme que pare. Pero sólo con la primera le queda muy claro que esta mejor callada. La bajo el vestido y la quito el sujetador dejándola completamente desnuda, le digo que se tumbe en el suelo en medio de la tiende y ella asustada obedece.

Una vez en el suelo me tumbo sobre ella y comienzo a follarla con fuerza, se queda totalmente quieta dejándome actuar, mira para otro lado y llora sin decir nada, intentando no gemir siquiera, sólo espera que termine. Aprovecho para comerle los pechos y dejarle algún que otro mordisco marcado en sus preciosas tetas. Cuando ya no me quedan fuerzas para seguir y después de haber terminado varias veces en ella decido echarle una última rociada sobre su cuerpo y la saco justo antes de terminar dejándolo caer sobre su cuerpo.

Una vez acabo con ella, la dejo así tendida sobre el suelo cubierta de semen llorando. Le hago una fotografía en esa postura y mientras ella se recupera recorro la tienda buscando una falda muy corta y un top escotado pero suelto por debajo que no se le ciña a la cintura. Una vez he encontrado lo que busco se los doy y le digo que se los ponga. Ella me vuelve a recriminar, que no era ni parecido a su fantasía. Le comento que ya me lo imaginaba, que ella no era realista con su fantasía que ha tenido suerte de que sólo fuera yo y no real.

Me dice que no, que he sido yo especialmente cruel. Le pregunto que si esta segura y sin dudarlo me dice que sí, no contento con ello le pido que lo demuestre. Que sólo se ponga eso sin ropa interior y que en vez de ir a casa esta noche en coche que vaya en autobús siguiendo la línea 16.

Ella se asusta, sabe que a estas horas esa línea está llena y que mucha gente que sube no es de fiar, le digo que no se preocupe que no la dejaré sola pero quiero que vea la diferencia entre que tu pareja se pase como tú le has pedido y que alguien de la calle lo haga. Acepta y dice que lo hará sólo para demostrarme que me equivoco, pero que no la deje sola.

Por

SombrasOscuras

Continuara…..

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